Algunas personas (no mencionaré quiénes para no quemar a Ariel o a Kahve), apenas van saliendo de sus respectivos bunkers del fin del mundo, decepcionadas de que el mundo siga girando.
En el ínter, nuestro fabuloso equipo web ha estado mejorando la revista en muchos puntos. Algunos visibles, como la velocidad del sitio y otros no tanto, como la optimización de... bueno, el equipo web me explicó, pero la verdad, estaba algo distraído.
La etapa beta de Letras Con Pelotas concluyó. estamos preparando nuevos artículos y cuidando mucho que tú, lector, tengas una buena experiencia general.
Sin embargo, eso es sólo una parte del proceso. Para nosotros, LcP es un patio de juegos. Nos divertimos creándola, nos encanta gran parte del proceso (aunque odiamos tener problemas al cargar el artículo la madrugada previa).
Esa es nuestra parte, pero falta otra muy importante. ¿Qué opinas de los artículos? Siéntete en libertad de comentarlos y expandirlos.
Seguramente tú conoces otros lugares macabros además de los mencionados, seguramente te ha tocado lidiar con clientes estúpidos o seguramente también tienes tus propias ideas cuando miras al techo. Quizá quieras compartirnos tu experiencia en el Cine Teresa.
Pensándolo mejor, esa sólo compártesela a Selkyrck.
Estamos trabajando. Falta poco y, según nosotros, valdrá la pena.
martes, 29 de enero de 2013
domingo, 16 de diciembre de 2012
Siempre hay cosas peores.
Encontrábame yo muy contento escribiendo la reseña de El Hobbit: un viaje inesperado (que pueden leer siguiendo este conveniente link), cuando recordé que hubo ya más de un intento de adaptación a cine y televisión. Como siempre, ocurren aciertos y desatinos. Más desatinos que otra cosa.
Les dejo este clip de un graaaaan desatino de El Hobbit, y sí, ese es el mismo Leonard Nimoy de Star Trek.
Pero no se confundan. Existen cosas mucho peores; de esas que los autores preferirían olvidar.
Les dejo este clip de un graaaaan desatino de El Hobbit, y sí, ese es el mismo Leonard Nimoy de Star Trek.
Pero no se confundan. Existen cosas mucho peores; de esas que los autores preferirían olvidar.
martes, 27 de noviembre de 2012
De que le trabajan, le trabajan.
Hablemos de actores badass: ¿cuál es el más fuerte? ¿cuál el más varonil? ¿cuál el más convincente?
Mas interesante: ¿cuál es el que tiene más películas?
¿Quieren saber cuál es?
Estoy escribiendo el artículo para Letras con Pelotas. Cuando lo termine, podrán leerlo aquí ... si no hay link, es que aún no lo publicamos, duh! (Adendum: este es el link al artículo ya publicado. La lista que están por leer cambió un poco, pero allá pueden leerla completa).
Pero mientras publicamos, vayamos estableciendo un par de detalles. Cuando me puse a investigar, recurrí a los actores de acción típicos. Conforme ahondé, me dí cuenta de que los más comunes no son, ni de broma, los que juntan más películas. Consideren esto una pequeña lista de los actores de acción con más películas en su haber:
#15 Chuck Norris.
Conocido por: chistes en internet.
Ni con todos sus chistes pudo alcanzar un lugar más digno. Únicamente 38 películas. Supongo que no todo se arregla con una patada voladora.
#14 Arnold Schwarzenegger
Conocido por: el estado de California.
Después de ser un bárbaro, un agente secreto, un padre desesperado por un juguete, únicamente se queda con 49 películas. He won't be back.
#13 Sylvester Stalone
Conocido por: tener la boca chueca.
Con papeles emblemáticos con nombre cliché de los 80´s como John Rambo, Rocky Balboa, Lincoln Hawk o Marion Cobretti, se supera a sí mismo con Angelo "Snaps" Provolone. Sólo 64 películas.
#12 Clint Eastwood
Conocido por: sentirse con suerte, punk.
No se puede hablar de las películas de vaqueros sin mencionarlo. No se puede hablar de las películas de policías sin mencionarlo. No se puede hablar de películas de guerra sin mencionarlo. Sólo no mencionen que apenas tiene 68 películas.
#11 Liam Neeson
Conocido por: haber entrenado a Obi-Wan Kenobi Y a Batman.
Con toda mi simpatía por haber puesto en su lugar de una cachetada a Orlando Bloom y por grandes persecuciones en Europa, Liam Neeson no se salva de éste lugar ni con todos los judíos a los que salvó. Sólo 88 películas.
#10 Bruce Willis
Conocido por: [spoilers!] estar muerto todo el tiempo.
Sigo preguntándome cómo es que Demi Moore prefirió a Ashton Kutcher... ah, si, sólo 93 películas.
#9 Chow Yun-Fat
Conocido por: Montones de películas de las que no tengo la menor idea de cómo se pronuncian.
El Tigre y el Dragón es una gran película, pero su balance general queda en cero por haber sido el Maestro Roshi en esa versión de Dragon Ball que nadie quiere recordar. Por lo menos, finalmente rompimos la centena: 107 películas.
#8 Jackie Chan.
Conocido por: hacernos reír con las escenas fallidas en los créditos.
Habiendo hecho a Passepartout, personaje que también hiciera Cantinflas (que no era actor de acción, por eso no está en la lista, pero, 51 películas, por si tenían curiosidad), y con la capacidad de encontrar mujeres asiáticas con las cuáles hacer pareja, así fuera a mitad del Seregeti, Jackie Chan alcanza un muy digno número de 113 películas.
Estos son los actores con más películas en su haber, posiciones 15 a 8.
Un adelanto: Christopher Walken, conocido por bailar sin gravedad en los hoteles, y quién, si se lo pides amablemente sale hasta en tu video escolar, fue mi primera apuesta por el actor de acción con más películas. Lejos estaba yo de imaginar que dificilmente llegó al séptimo puesto.
Los otros seis son grandes actores de los que, estoy seguro, han visto en más de una película.
El primer lugar casi triplica las películas de Walken, y estoy absolutamente seguro de que quedarán sorprendidos cuando sepan quién es.
Los dejo entonces, me voy a seguir escribiendo el artículo.
lunes, 19 de noviembre de 2012
De las historias cotidianas.
El miércoles pasado publiqué en Letras con Pelotas una lista de anécdotas curiosas de la ciudad. Cosas ligeramente extraordinarias de lugares cotidianos. Pueden echarle un ojo aquí.
Éste tipo de artículos (donde comienzas con mucha información que debe confirmarse, después agruparse, dársele forma y formato final de lectura) me gustan bastante. Suele llevarme por caminos que nunca sospeché. Muchas de las veces comienzas escribiendo con un tema en mente, con un título o una concatenación de ideas, pero, igual que un buen escultor, que sólo quita lo que le sobraba a la piedra, escribir un buen artículo es sólo darle palabras para que el artículo mismo termine diciéndote de qué es y qué va a decir.
El gran problema es que por el mismo flujo del artículo muchas veces tienes que recortar información o quedarte con piezas que no entraron en al versión final.
Para el citado artículo, por ejemplo, me faltó dejarles este mapa como referencia. Es un comparativo de cómo ha crecido la Ciudad de México a través de los siglos.
Existía una mención al Fantasma de Canterville (Oscar Wilde, 1887). finalmente se eliminó, pero, si no lo han leído, háganlo; esta historia seria una gran influencia para las películas gore de finales del siglo pasado, aunque haya sido escrito a finales del antepasado.
Finalmente, para terminar con los ejemplos, comentaba acerca de la canción Corazón de Neón. La mayoría de la gente conoce la versión de La Orquesta Mondragón:
Pero existe también una versión por Lolita Cortés.
Sin embargo, la canción es original de Joaquin Sabina (aquí con Andrés calamaro) .
Consideren esto un Special Feature de la edición de lujo del DVD o Blu ray. O, si son un poco mayores, el Bonus Track de un disco edición internacional. Veremos el subir comentarios y notas de los siguientes artículos.
Por aquí ando, escribiendo.
Éste tipo de artículos (donde comienzas con mucha información que debe confirmarse, después agruparse, dársele forma y formato final de lectura) me gustan bastante. Suele llevarme por caminos que nunca sospeché. Muchas de las veces comienzas escribiendo con un tema en mente, con un título o una concatenación de ideas, pero, igual que un buen escultor, que sólo quita lo que le sobraba a la piedra, escribir un buen artículo es sólo darle palabras para que el artículo mismo termine diciéndote de qué es y qué va a decir.
El gran problema es que por el mismo flujo del artículo muchas veces tienes que recortar información o quedarte con piezas que no entraron en al versión final.
Para el citado artículo, por ejemplo, me faltó dejarles este mapa como referencia. Es un comparativo de cómo ha crecido la Ciudad de México a través de los siglos.
Existía una mención al Fantasma de Canterville (Oscar Wilde, 1887). finalmente se eliminó, pero, si no lo han leído, háganlo; esta historia seria una gran influencia para las películas gore de finales del siglo pasado, aunque haya sido escrito a finales del antepasado.
Finalmente, para terminar con los ejemplos, comentaba acerca de la canción Corazón de Neón. La mayoría de la gente conoce la versión de La Orquesta Mondragón:
Pero existe también una versión por Lolita Cortés.
Sin embargo, la canción es original de Joaquin Sabina (aquí con Andrés calamaro) .
Por aquí ando, escribiendo.
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sábado, 10 de noviembre de 2012
YYY... estamos de vuelta.
Dice la fecha aquí arriba, al compararla con la fecha de la entrada
anterior, que han pasado dos meses desde
que escribí algo aquí. Si no fuera porque las fechas no mienten, no creería que
han pasado arriba de un par de semanas.
La mera verdad es que me la he estado pasando muy bien en nuestro
proyecto, y, entre la organización, el ver cómo va creciendo y lidiar con todos
los nuevos problemas de los que ni idea tenía, no he encontrado tiempo de
calidad para escribir aquí.
Bueno, algunas veces, cuando no encuentras tiempo, tienes que hacerte
tiempo. Por eso escribo desde el comedor de mi oficina (aunque lo suba por la
noche).
Obviamente no todo ha sido miel sobre hojuelas. Parece ser que los
escritores de este sitcom que es mi vida, decidieron que a casi todos los
personajes importantes nos iría mal durante Octubre. Aún así, encontramos cosas
interesantes qué decir y contar. Y, finalmente, poco a poco fuimos encontrando
razones para seguir echándole ganas.
...malditos escritores.
Pero me desvío. Déjenme contarles algo medio curioso: por mi trabajo,
tiendo a ser ligeramente neurótico con los procedimientos, resultados y
agendas. Tengo una firme convicción (mis allegados dicen que raya en el
desorden obsesivo compulsivo) de que pocas cosas existen que sean más
importantes que el compromiso con la tarea que uno se impone. En otras
palabras, las cosas se hacen bien o no se hacen.
Eso suele traer problemas cuando me veo obligado a trabajar en equipo
con gente que tiene un nivel de compromiso más... casual. Más de una vez he
preferido cargar con un proyecto a cuestas yo solo, que confiar en gente que no
me parece igual de comprometida. Como ya he expresado antes, esa es una de las cosas por las que amo mi trabajo actual,
porque trabajo con gente al mismo nivel de compromiso (a veces pienso que
más...'chesenfermos).
Hace algunos años, allá por el lejano 2000, tuve la oportunidad de
colaborar en la formación de un grupo muy dinámico y con gran potencial. El
Dado Norte fue una gran época en mi vida, y, hasta el día en que hube de dejar
el grupo, fue una de las mejores experiencias creativas en las que he
participado.
Aunque gran parte de ese grupo se transmutó en lo que hoy es Letras con
Pelotas (más otros nuevos colaboradores), mentiría si dijera que somos el viejo
grupo. Letras con Pelotas es algo muy diferente de lo que fuimos, por el mero
hecho de que ninguno de nosotros es la persona que fue hace 10 años.
Aunque siempre estaré orgulloso de todo lo que hicimos en esos ayeres,
he llegado a la conclusión de que, si en ese entonces, hubiéramos intentado
algo cercano a lo que estamos haciendo hoy, simplemente no hubiera prosperado.
Mi sentir es que ninguno de nosotros tenía realmente la experiencia, el
colmillo, la madurez, o siquiera algo interesante que contar. Éramos pues, aún
muy jóvenes y no poseíamos una perspectiva completa de muchos de los temas que
estaremos hablando.
Incluso tengo la teoría que tampoco estaba capacitado antes de dejar
Clavería.
No pretendo decir que soy o no un buen escritor. El llegar a serlo es un
proceso largo. Creo que voy por buen camino, pero eso no significa ni por error
que ya esté en la meta. Me gustan mis escritos. Sé que existe gente a la que le
gustan mis escritos, pero creo que son sólo escalones de una escalera mucho más
grande.
Veremos cómo se desarrolla el proyecto. Procuraré irles platicando aquí
la visión desde la cabina de control, pero recomiendo muy fuertemente que vayan
al sitio y le echen un ojo a los otros colaboradores. Todos tienen algo
interesante que contar, y todos tienen su propio estilo para contarlo.
Como dijera Ariel Roehuesos: gracias por leer, y gracias por leernos.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Letras Con Pelotas!
Como les anuncié previa (y vagamente), hemos estado trabajando en un proyecto muy interesante. La gente de este proyecto es gente comprometida y talentosa (aún tengo que averiguar porqué me invitaron a mí :p).
Este proyecto se llama LetrasConPelotas y estamos involucrados algunos de los escritores de los blogs en mi lista de la derecha, y otros colaboradores trabajando en mantener el sitio operando, mas la que se vaya agregando al proyecto.
De momento vamos poco a poco llenando el sitio con nuevo contenido y con buena vibra. El sitio aún está en beta pero es algo que iremos ajustando conforme avancemos. Decidimos que el momento de compartirlo ha llegado y pueden encontrarnos aquí: www.letrasconpelotas.com
La existencia del sitio no va a significar la desaparición de este (descuidado últimamente) blog. Sólo que allá estarán textos mas abiertos a un público general, mientras que aquí seguiré escribiendo cosas de orden más personal.
Cuando nació la iniciativa de LcP decidimos antes que otra cosa, divertirnos trabajando en ello. Aunque todos nos hemos divertido bastante trabajando en crearlo, si quiero hacer un amplio reconocimiento a las tropas de asalto web que se han encargado de darle el aspecto (y las tripas para que funcione) que ustedes verán allá. Por supuesto también, échenle un ojo a los otros colaboradores. Valen mucho la pena.
Entonces, sin más que agregar, les invito a que le caigan. Eso sí, disculpen el polvo y el ruido de los trabajadores. Aún estamos terminando los acabados, pero ya estamos sirviendo en la terraza.
¿Mesa para seis? Por aquí, por favor.
Este proyecto se llama LetrasConPelotas y estamos involucrados algunos de los escritores de los blogs en mi lista de la derecha, y otros colaboradores trabajando en mantener el sitio operando, mas la que se vaya agregando al proyecto.
De momento vamos poco a poco llenando el sitio con nuevo contenido y con buena vibra. El sitio aún está en beta pero es algo que iremos ajustando conforme avancemos. Decidimos que el momento de compartirlo ha llegado y pueden encontrarnos aquí: www.letrasconpelotas.com
La existencia del sitio no va a significar la desaparición de este (descuidado últimamente) blog. Sólo que allá estarán textos mas abiertos a un público general, mientras que aquí seguiré escribiendo cosas de orden más personal.
Cuando nació la iniciativa de LcP decidimos antes que otra cosa, divertirnos trabajando en ello. Aunque todos nos hemos divertido bastante trabajando en crearlo, si quiero hacer un amplio reconocimiento a las tropas de asalto web que se han encargado de darle el aspecto (y las tripas para que funcione) que ustedes verán allá. Por supuesto también, échenle un ojo a los otros colaboradores. Valen mucho la pena.
Entonces, sin más que agregar, les invito a que le caigan. Eso sí, disculpen el polvo y el ruido de los trabajadores. Aún estamos terminando los acabados, pero ya estamos sirviendo en la terraza.
¿Mesa para seis? Por aquí, por favor.
sábado, 7 de julio de 2012
Leer y escribir.
Escribir no es fácil. Requiere un poco de técnica, un poco de ortografía, un tema interesante sobre el cuál escribir y una plataforma desde la cuál hacerlo. Requiere un cierto compromiso, tanto para uno como para una hipotética base de lectores. Requiere además, algo con lo que no todos nacen.
Un poco de técnica puede aprenderse en un curso y ganar maestría con más cursos y mucha práctica. La ortografía puede conseguirse parecido, o tomar el camino arriesgado de la corrección ortográfica del editor de texto (aunque confunda "torreta" con "tortea", produciendo tutoriales de Starcraft sumamente incómodos).
Respecto al tema interesante, es una mera situación de perspectiva y gusto personal. Los caracoles pueden ser un tema apasionante para un cierto nicho, y siendo que un blog es completamente gratuito hoy en día, tanto plataforma como tema quedan al completo gusto del escritor.
Del compromiso, obviamente requiere tiempo, paciencia y disciplina. Aunque también una cucharada de contención. Si escribes mucho, te diluyes. Si escribes poco, pueden pasar dos cosas: si eres malo, te olvidan, si eres bueno, te puede dar el síndrome del Chinese Democracy (también conocido como el Efecto Duke Nukem). Pero el hecho es que vas creando una suerte de lealtad que te va impulsando a seguir escribiendo.
La verdadera parte compleja se encuentra en esa parte con la que tienes que nacer. Tienes que nacer con hambre de letras. Con un fuego que te obliga a gritar cosas. Con la necesidad de comprtir lo que piensas. Con el gusto por escribir.
Hay quien gusta de las historias, sin importar si es en letra, imagen o sonidos. Quien gusta de beber las ideas de otros. Quien simplemente no puede vivir sin leer. Escribir es una situación diferente. No importa en realidad el tema, el estilo, el medio. Lo que importa es dar salida a todas las ideas que se agolpan como gente a la entrada de una estación concurrida del Metrobús (disclaimer: sólo hablo del de mi ciudad, nunca me he subido al de León, pero cuento con que allá sean más civilizados). Es, para usar una muletilla popular aunque setentera: ...es que todos sabemos leer, pero pocos sabemos escribir (Querer y Amar, Manuel Alejandro/Ana Magdalena, 1977).
No. Tampoco estoy diciendo que seamos sólo unos cuantos los elegidos. El llamado es muy común, sólo que no todos lo siguen, y aún si lo siguen, no hay ninguna garantía de llegar a ser bueno. Es un proceso largo, cansado, lleno de raspones y críticas de las que nos hacen replantearnos la vocación mientras repartimos volantes en la Alameda (larga historia, no pregunten). Pero es un camino que se sigue gustoso, desde el bloguero con menor audiencia hasta el escritor laureado, pasando por el atormentado escritor maldito. Aunque ellos digan que no.
Pero ojo: así como existe la abeja, existe el quijotillo. Así como existe Pearl Jam, existe Creed. Así como existe la mantequilla, existe la margarina. Así como existen los vampiros, existen las hadas de Twilight. Así también, existen los escritores y los hambrientos de atención.
No es denuncia ni descarte. Escribir es un proceso tardado que toma años y mucho esfuerzo el completar. Si es que existe un final para ese proceso. Hay a quienes nos toma más tiempo que a otros y hay quienes simplemente lo logran al primer intento. Pero el factor común es el que todos escriben por el placer de hacerlo. No por las visitas, ni por las fans o las groupies (los escritores famosos también tienen groupies, ¿cierto?). Cuando lo que se busca es atención, se descarta el estilo para favorecer a la controversia. Afortunadamente, es ahí donde la tecnología nos permite un cierto grado de separación.
Explico con una palabra: tl;dr.
Bueno, extrictamente, no es una palabra, es una de esas rarezas que de pronto un día llegaron, se mudaron a la calle donde las demás palabras viven y, a ciencia cierta, las otras palabras aún no saben qué pensar. Si son buenos vecinos, si devalúan el vecindario, si quieren que su hija salga con el hijo geek de los nuevos vecinos.
tl;dr significa, acordemente, "muy largo, no leí". La gran mayoría de la comunicación escrita es inmediata, tiene una fecha de caducidad sumamente corta y suele ser sepultada en un continuo flujo de información.
Twitter, que es la versión evolucionada de la paloma mensajera, mide un máximo de 140 caracteres. Perfecto para mensajes instantaneos, avisar dónde andas (porque el mundo no puede vivir sin saber que ya llegaste al cine). Facebook es un poco más estable, sus aguas son mas calmas porque su información debe ser un poco más duradera. Links, videos, fotos familiares.
En ambos casos, el escribir es más una función práctica que una artística (perdón si suena pretencioso, hablo enteramente de la intención, no del resultado). En el caso de un blog (y cosas más clavadas), la información es más permanente. Aunque el tema tenga fecha de caducidad, la longitud del texto y el tiempo entre posts le brindan una cierta permanencia.
El poner al alcance de todos una plataforma de difusión trae la enorme ventaja de permitir a cualquiera expresar sus ideas. Pero tiene la enorme desventaja de que cualquiera puede expresar sus ideas. En otras palabras, un martillo puede servir para construiri una casa, o para matar a alguien.
...pero si ese alguien es un zombie, entonces no hay problema.
Hace muchos años, cuando yo era niño, tan atrás en la historia que incluso Cine Permanencia Voluntaria era en Canal 4 y no existían los doblajes, sólo los subtitulajes (y así nos gustaba, damnit!), no cualquiera podía escribir. El poder publicar un texto se antojaba formal y docto. Un logro digno y valioso, por tanto, cualquier cosa que estuviera en un libro debía ser cierto, o por lo menos, haber sido revisado por alguien competente (Por eso J.J. Benitez llegó a donde está).
Si bien un libro no era palabra del Señor, si tenía una dignidad y autoridad como la que separa a los choferes de microbus de los pilotos de aviones de pasajeros. Pero eso fue en el pasado.
Hoy en día, publicar un texto y llevarlo al público general*, toma sólo algunos pasos. Y, nuevamente, eso no habla de la calidad ni para bien ni para mal. (*El publico general debe contar con una conexión a internet y un dispositivo para visualización de texto. CAT 0% informativo).
La enorme diferencia se encuentra en el esfuerzo que requiere uno contra otro. Escribir en un blog requiere mucho menos esfuerzo que escribir un libro. Pero definitivamente mucho más esfuerzo que enviar un twit. Por ello, de montones de blogs que se abren cada año, sólo unos cuantos sobreviven al primer año, incluso al primer mes. Eso funciona como un filtro. Sin establecer un juicio por la calidad del contenido, el que un blog se mantenga por un cierto tiempo habla del compromiso del escritor. Ese ya es un buen punto.
Para algunos, escribir es una necesidad. Aunque no siempre se tiene el tiempo, no siempre se tiene el tema, no no se tiene aún la capacidad, regresamos a la (metafórica) pluma y hoja blanca. Regresamos aunque hayamos estado lejos por meses, o años. Es una voz detrás de nuestra cabeza, a veces susrrando, a veces gritando, a veces cerrando Reforma. Es una voz a la que vale la pena escuchar.
No cualquiera gusta de escribir. No cualquiera es bueno. No cualquiera tiene algo interesante que decir. Pero cuando esas tres se conjugan, uno puede llegar a encontrar uno de los grandes placeres de la vida, y, gracias a que existen las plataformas públicas, uno también puede llegar a encontrar un segundo placer, que es el de compartir con los lectores.
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